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I Feria de Fomento a la Lectura
En el marco de una fecha doblemente significativa para la cultura boliviana —el 5 de septiembre, natalicio del insigne poeta y educador Oscar Alfaro y, simultáneamente, el “Día Plurinacional de la Lectura”—, las carreras de Ciencias de la Educación y Educación Parvularia de nuestra casa de estudios superiores inauguraron con entusiasmo y creatividad la “I Feria del Fomento a la Lectura”. Este evento, concebido y ejecutado por los distintos semestres en estrecha colaboración con sus docentes, no solo celebró la palabra escrita, sino que la puso en el centro de la experiencia educativa, reafirmando la lectura como pilar insustituible del desarrollo cognitivo, emocional y cultural desde los primeros latidos de la infancia.
La feria se transformó en un auténtico laboratorio de imaginación y aprendizaje, un espacio vibrante donde los futuros profesionales de la educación demostraron que la literatura no habita únicamente en las páginas de un libro, sino que cobra vida en la voz, el gesto y el juego. Con una sensibilidad pedagógica notable, las actividades fueron diseñadas meticulosamente para distintos rangos etarios. El objetivo era claro y ambicioso: encender la chispa del asombro, despertar la curiosidad por las historias y tender un puente afectivo entre los lectores y el universo infinito de los libros.
Las propuestas desplegaron todo el potencial de la narrativa oral y la expresión artística:
“La Leyenda de la Papa” no fue simplemente contada, sino vivida. A través de narraciones teatrales cargadas de simbolismo, los asistentes viajaron a los fértiles y místicos orígenes andinos de este alimento sagrado.
“La Leyenda del Ekeko” llenó el ambiente de sonrisas cómplices y miradas de asombro. Los estudiantes, convertidos en narradores y actores, dieron vida al dios de la abundancia, mostrando con gracia y profundidad cómo las creencias populares no son simples relatos del pasado, sino patrimonios vivos que se transmiten de generación en generación, reafirmando nuestra identidad y nuestro sentido de comunidad.
Los trabalenguas, con su ritmo juguetón y su deliberada trampa fonética, se convirtieron en una herramienta lúdica de alto valor pedagógico. Más allá de la risa y el desafío, estimularon el lenguaje, la memoria auditiva y la claridad en la pronunciación, demostrando que el aprendizaje significativo puede —y debe— ser también un juego compartido, una danza de palabras que ejercita la mente mientras divierte el corazón.
Los materiales elaborados por nuestros estudiantes responden a un diseño pedagógico intencionado, orientado a la generación de los primeros hábitos lectores en la población infantil. Esta iniciativa parte de una premisa fundamental: la educación inicial constituye el pilar estructural de todo el sistema educativo, ya que en esta etapa se consolidan las competencias lingüísticas, cognitivas y socioemocionales que sostendrán los aprendizajes futuros.
Con esta primera edición, las carreras de Ciencias de la Educación y Educación Parvularia no solo celebran un hito, sino que siembran una promesa: la de seguir formando profesionales integrales, capaces de innovar con sensibilidad, de emocionar con autenticidad y de transformar realidades desde las aulas y más allá. Porque, como bien lo sintetiza su compromiso, la lectura —tejida con paciencia desde la cuna hasta la adultez— no es un mero acto académico, sino el legado más profundo y transformador que podemos ofrecer a las futuras generaciones: la llave para entender el mundo y la herramienta para soñarlo de nuevo.
En el marco de una fecha doblemente significativa para la cultura boliviana —el 5 de septiembre, natalicio del insigne poeta y educador Oscar Alfaro y, simultáneamente, el “Día Plurinacional de la Lectura”—, las carreras de Ciencias de la Educación y Educación Parvularia de nuestra casa de estudios superiores inauguraron con entusiasmo y creatividad la “I Feria del Fomento a la Lectura”. Este evento, concebido y ejecutado por los distintos semestres en estrecha colaboración con sus docentes, no solo celebró la palabra escrita, sino que la puso en el centro de la experiencia educativa, reafirmando la lectura como pilar insustituible del desarrollo cognitivo, emocional y cultural desde los primeros latidos de la infancia. La feria se transformó en un auténtico laboratorio de imaginación y aprendizaje, un espacio vibrante donde los futuros profesionales de la educación demostraron que la literatura no habita únicamente en las páginas de un libro, sino que cobra vida en la voz, el gesto y el juego. Con una sensibilidad pedagógica notable, las actividades fueron diseñadas meticulosamente para distintos rangos etarios. El objetivo era claro y ambicioso: encender la chispa del asombro, despertar la curiosidad por las historias y tender un puente afectivo entre los lectores y el universo infinito de los libros. Las propuestas desplegaron todo el potencial de la narrativa oral y la expresión artística: “La Leyenda de la Papa” no fue simplemente contada, sino vivida. A través de narraciones teatrales cargadas de simbolismo, los asistentes viajaron a los fértiles y místicos orígenes andinos de este alimento sagrado. “La Leyenda del Ekeko” llenó el ambiente de sonrisas cómplices y miradas de asombro. Los estudiantes, convertidos en narradores y actores, dieron vida al dios de la abundancia, mostrando con gracia y profundidad cómo las creencias populares no son simples relatos del pasado, sino patrimonios vivos que se transmiten de generación en generación, reafirmando nuestra identidad y nuestro sentido de comunidad. Los trabalenguas, con su ritmo juguetón y su deliberada trampa fonética, se convirtieron en una herramienta lúdica de alto valor pedagógico. Más allá de la risa y el desafío, estimularon el lenguaje, la memoria auditiva y la claridad en la pronunciación, demostrando que el aprendizaje significativo puede —y debe— ser también un juego compartido, una danza de palabras que ejercita la mente mientras divierte el corazón. Los materiales elaborados por nuestros estudiantes responden a un diseño pedagógico intencionado, orientado a la generación de los primeros hábitos lectores en la población infantil. Esta iniciativa parte de una premisa fundamental: la educación inicial constituye el pilar estructural de todo el sistema educativo, ya que en esta etapa se consolidan las competencias lingüísticas, cognitivas y socioemocionales que sostendrán los aprendizajes futuros. Con esta primera edición, las carreras de Ciencias de la Educación y Educación Parvularia no solo celebran un hito, sino que siembran una promesa: la de seguir formando profesionales integrales, capaces de innovar con sensibilidad, de emocionar con autenticidad y de transformar realidades desde las aulas y más allá. Porque, como bien lo sintetiza su compromiso, la lectura —tejida con paciencia desde la cuna hasta la adultez— no es un mero acto académico, sino el legado más profundo y transformador que podemos ofrecer a las futuras generaciones: la llave para entender el mundo y la herramienta para soñarlo de nuevo.
