Hola amigo, ¿cómo estás?

Desarrollo de la Noticia
Regalo navideño

¡No lo puedo creer! Esa expresión la escucharon al menos una decena de veces. Frente a la puerta estaban los dos vicerrectores con el presente navideño en las manos, sin el gorro de Papa Noel, sin la campanita de anuncio y solo con una sonrisa.

“En nombre de quienes trabajamos en la Universidad Salesiana, muchas gracias por su trabajo. Gracias a ustedes llegamos a los jóvenes, hacemos posible que el carisma de Don Bosco siga vigente”, fue más o menos la respuesta del momento.

La tarea iniciada el sábado 12 a las 7.30 concluyó el domingo a las 21.00, descanso de por medio de seis horas. Entre Susan y Ernesto se alternaron los coches primero y el volante luego, cada uno tenía su tarea, porque el copiloto revisaba las tarjetas y estaba atento a la numeración de las casas. El piloto estacionaba, tomaba los bolsos y cargaba el panetón, las galletitas…

Desde Alto Tejar a Chasquipampa, de IV Centenario a Obrajes, pasando por Achachicala, San Pedro, Miraflores, Villa Copacabana, Villa San Antonio, la Buenos Aires, el Cementerio y El Tejar. Un recorrido por las bellas y poco cuidadas calles paceñas.

“Es por aquí, esta ruta la conozco como la palma de mi mano”. “Viste que no era por aquí, conoces la palma de tu mano, pero dudo que conozcas estas calles”. La conversación y posterior sonrisa por las ocurrencias entre vicerrectores seguía.

“No sabía que era tan importante para la Universidad, me hacen sentir muy bien. Gracias por llegar hasta la puerta de mi casa. Pasen al menos unos minutos”, decía uno de los docentes; la respuesta era obvia: “debemos seguir, rumbo a nuestro próximo destino”.

Un golpe contra un poste al retroceder y una abolladura en el coche, un golpe en la panza del otro coche por no ver un hueco, solo fueron parte de la anécdota de fin de semana. “Si nos dedicamos al delivery, fracasamos”, comentó el Vicerrector de Pastoral al ver los números del fin de las jornadas. “Hemos llegado solo a 54 casas y nos faltan 173”, fue la respuesta de la Vicerrectora Académica.

“Tal vez no es cuestión de número sino de actitud, porque aptitud la tenemos escasa”, fue el comentario último. Faltaba ese contacto de mirarse a los ojos y decir “querido docente, te queremos”. La USB tiene sus carencias, pero también tiene sus riquezas y, una de ellas, es el aprecio al otro. Necesitábamos decir: Hemos llegado a la puerta de tu casa. Feliz Navidad.

Noticias - Portal
Noticias - Carreras y Servicios
Categoría de Noticias